Considerando que una vez aprobado un proyecto de sentencia es decisión del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, debe prevalecer el lenguaje claro en las resoluciones jurisdiccionales administrativas. Lo anterior, está relacionado al derecho humano a comprender los documentos públicos.
Establecer modalidades personales al sentenciar, va en detrimento de la comprensión de los justiciables y transgrede los artículos 1, 14 y 17 de la Constitución General de la República.
Estoy en desacuerdo con proyectos de sentencias extensos, confusos, farragosos, crípticos y carentes de buena gramática. Sin causa justificada hay proyectos de cincuenta o más páginas, que son copias de artículos de leyes o tesis de autoridades jurisdiccionales locales o federales. Adicional, es la deshonestidad intelectual de asumirlos como propios.
El método de copiar y pegar, aunque esté el juzgador aplicando las tesis de la SCJN y fundamentando, no debe ser la ausencia de argumentación jurisdiccional administrativa porque es la nugatoria de la ratio decidendi.
No ejercer las habilidades y competencias de pensamiento crítico jurídico, denota improvisación y falta de estudio en los asuntos, pero principalmente una justicia simulada. Documentos elaborados sin lenguaje claro tiene como consecuencia la confusión en la lectura y análisis ciudadano, a quien le asiste el derecho a comprender.



