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En ocasiones decidir es "elegir" entre alternativas. La historia personal, la conducta en la vida cotidiana, la interacción familiar y social son la autodelación para determinar las cualidades humanas; en consecuencia, generar la certeza de que el perfil humano coincide con el contexto al que lo estamos llevando para cumplir nuestras expectativas. Maslow, alertó sobre la inconveniencia de marginar los factores emocionales y ponderar los racionales, porque hay doctores sin doctorado y doctorados sin doctores.
"La toma de decisiones pone en juego numerosos procesos cognitivos, (sic) entre ellos el procesamiento de los estÃmulos presentes en la tarea, el recuerdo de experiencias anteriores y la estimación de las posibles consecuencias de las diferentes opciones".
La PsicologÃa ilustra la importancia del equilibrio entre la racionalidad y las emociones, en el dilema para discernir la sustancia individualidad. Lo anterior, delimita el grado de consciencia (emoción-razón). La Ética, reconocida por determinar lo correcto y lo incorrecto, controvertida en diferentes cosmovisiones filosóficas, es elemento necesario en la valoración.
Con base en lo anterior, el ser humano, al decidir y definir una preferencia entre opciones que son seres humanos, debe considerar la dimensión humana de sus alternativas. ¿Cómo adopto una decisión correcta? El análisis es múltiple, mientras más información disponible, mejor; tener consciencia de cuáles son nuestros estÃmulos y las consecuencias de nuestros actos.
El historial ético de nuestras alternativas es elemento indisoluble de una decisión acertada. En la toma de decisiones, cuando las alternativas humanas son polÃticas/polÃticos, debemos confrontar: preparación profesional, historia personal, formación polÃtica, consistencia ideológica y tendencia polÃtica. La integración a una camarilla o grupo polÃtico es lo que denominó "tendencia polÃtica". Los liderazgos tienen prospectiva ética. La deshonestidad no es consecuencia del cargo público, sino la materialización de un deseo incubado antes de la designación, desarrollado en la historia personal, profesional y humana.
La autodelación son las señales de autenticidad moral, humana, ética y polÃtica visibles para nuestro libre albedrÃo. No hay engaño, sino autoengaño, pero también hay mentirosos profesionales, por ello es necesario tener método al decidir. Los estudiosos de la psicologÃa de la mentira mencionan la existencia de micro expresiones, articulación de enunciados, posiciones corporales, entre lo más relevante.
El mentiroso crea u omite un argumento, para sustentar la simulación de la verdad. La verdad o autenticidad son términos absolutos, un pusilánime y un ser humano con integridad son psicológicamente visibles.
El cargo público no inventa la mezquindad, ésta se trae con anterioridad. La vida pública evidencia la integridad del ser humano. Hay que distinguir entre el discernimiento moral o teológico del psicológico, mis aseveraciones descansan en este último. Cualquiera podrÃa considerar la infidelidad como algo inmoral, pero también tiene una perspectiva psicológica: emociones divididas, baja autoestima, desequilibrios emocionales y racionales, dualidad, sexismo, paternidad o maternidad irresponsable (familia monoparental), un sentido hedonista de la vida, una circunstancial escala de valores, la manifestación individual del machismo tan enraizado en la identidad nacional o un desequilibrio psiquiátrico. La ética del liderazgo no es nihilismo.
Es inmoral corromper, pero la pregunta es ¿Por qué un ser humano tiene necesidad de corromper y corromperse? Un supuesto liderazgo que acude al chantaje del favor efectuado, al ofrecimiento económico o laboral para granjearse una simpatÃa o a la amenaza directa o velada, ¿Cuál es su contenido axiológico?
La dimensión ética de un liderazgo es la misma que la del votante. La ética del lÃder y el votante es la misma que la de la institución a la que pertenecen. Por lo que la ética de un liderazgo institucional es la congruencia existente entre el lÃder, el votante y la Institución.
Las expresiones: "asà es esto", "mientras nadie se dé cuenta, hazlo", "la polÃtica es en sà misma, la práctica de antivalores", "eres idealista, no vas a cambiar el mundo", " si no lo haces eres un estólido", "hago antigüedad, no hago mi trabajo", "vivir fuera del presupuesto es un error", "el que no tranza, no avanza", "lubrica la maquinaria", "Señor, no me des, ponme donde hay", "honesto, honesto, honesto, ya tres honestos no los aguanto", "son mis tiempos" y otra retahÃla de argumentos, son expresiones del albañal axiológico de las corruptas y corruptos.
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