Ricardo León Caraveo
15 de octubre 2011
Somos superficiales, incapaces de penetrar la esencia de los entes, la obediencia es un valor en sí mismo y la consecuencia, buena o mala, no genera responsabilidad de ningún tipo, no hay conciencia del daño o autodaño, somos Eric Eichmann, el nazi (Kindsein, 2007) asesinando nuestro presente y futuro al sufragar por alternativas que no son opción, negando al hermano jodido (judío), indiferentes a nuestro nivel de civilización real y potencial, indolentes al dolor, sonrientes porque "ganamos con trampa" o defraudamos, ¿qué tiene de malo obedecer? somos ciudadanos obedientes de gobiernos tiranos, salpicados de la corrupción.
¿Cuál es la sociedad obediente? la indiferente, no se cuestiona así misma, es nerviosa, no asume la responsabilidad de sus culpas, evade, autocensura, manipulable, temerosa, egoísta-individualista y autodestructiva. Obedecer tiene fases de ejecución 1) por favor, continúe, 2) el experimento requiere que continúe, 3) es absolutamente esencial que continúe y 4) usted no tiene otra alternativa, debe continuar (Kindsein, 2007). Hemos abandonado los experimentos y tenemos vida propia, consolidando la cualidad de "autogenerarnos" obedientes.
¿Por qué obedecen los ciudadanos? (Orwell, 1949) 1) recibiréis órdenes y las obedeceréis sin saber por qué, 2) la desobedecía, será suficiente para encarcelarlo inmediatamente y dejarlos sin trabajo y hacerlos morir de hambre, 3) obedecerás al partido, aunque lo odies. El poder radica en infligir dolor y humillación, el poder está en la facultad de hacer pedazos los espíritus y volverlos a construir dándoles nuevas formas elegidas por ti. La visión orwelliana sentencia: cuando una persona corriente hable con un capitalista tendrá que descubrirse, inclinarse profundamente ante él y llamarlo señor.
El obediente justifica los actos de su verdugo, los critica en privado, pero sus humores no llegan al grado de ejercer su libertad, eso es suicidio económico, social y político, es ser un desobediente, inestable y es "estar mal". En la sociedad obediente se prohíbe la libertad, pensar y educar, a uno mismo y a los otros… tu obligación y derecho es obedecer.
Bibliografía
- García, T. (s.f.). http://www.colegiopsicologos-murcia.org. Recuperado el 14 de octubre de 2011, de http://www.colegiopsicologosmurcia.org/wordpress/2010/07/stanley-milgram-y-la-teoria-de-laobediencia/
- Kindsein. (mayo de 2007). Recuperado el 2011 de octubre de 14 , de http://www.kindsein.com:http://www.kindsein.com/es/20/2/471/
- Orwell, G. (1949). Recuperado el 14 de octubre de 2011, de http://www.hacer.org/pdf/1984.pdf
- Recuperado el 2011 de octubre de 14, de http://www.youtube.com: http://www.youtube.com/watchgl=MX&v=7JFIP98ASxU